martes, 27 de agosto de 2013

Quiero hablarte sobre mi.

Quiero hablarte sobre mi, sobre lo que sentí cuando te vi,
de todo aquel amor fugaz y de los sentimientos encontrados.
Vas por ahí, enamorándolos a todos, con esa sonrisa, 
que al principio amé y con el tiempo odié.
Quiero hablarte sobre mi, sobre lo que sentí cuando te conocí,
de la realidad golpeándome la cara y de la lenta decepción.
Fue eso, que poco a poco dejabas de ser quien eras,
dejabas de ser quien yo creí que eras.
¿Fueron mis expectativas demasiado altas?
¿Fuiste tú quien cambio? ¿Fuiste tú quien me olvido?
Fueron solo las excusas para el amor que se acabo.
Quiero hablarte sobre mi, sobre lo que sentí cuando te perdí,
de la tristeza y el vacío, de mi corazón roto ya frío.


lunes, 26 de agosto de 2013

Más que solo dos personas.

Caminamos lado a lado, siendo más que solo dos personas.
Porque te quiero, por ser tan impulsivo, por ser tan decidido.
Que tus ojos me curen las tristezas y que las causen por igual.
Es por todo eso que decido esperarte.
Cuéntame las horas, cuéntame los días, cuéntame contigo,
pero que no se te olvide, sobre todo eso, tenerme contigo.
No te alejes demasiado, solo lo necesario, pero no lo suficiente como para que me olvides.



Primero dame un abrazo, luego bésame en los labios, 
pero nunca se te ocurra decirme adiós.
El adiós es para los que se olvidan, 
y tú, mi adorado, tienes que prometer que no me olvidaras.

Frágil.

Sonó esa canción que me hizo sentir triste, sola, frágil.
Las sonrisas, por más que las forzara, no salían de manera honesta,
¿Y como no? Una sonrisa forzada no es real.
Y yo que quería sonreír para ti, quería que me vieras feliz,
porque soy feliz estando contigo.
Pero estoy triste, triste porque no puedo sonreír, 
porque una canción me pone triste, sola y frágil.
Dime que hacer con tantas lagrimas,
dime pronto antes de que ya no pueda llorar más,
antes de que el corazón se me exprima y no pueda sentir felicidad.
Hazme sentir alegre nuevamente, que no necesite sonreírte a las fuerzas,
que pueda amarte libremente.


domingo, 25 de agosto de 2013

Hablando con mi razón.

Recordando, aquí, acostada en la cama, con la cabeza llena de memorias.
Desde hace días que no dejo de pensarte.
He tratado de razonar el por qué, pero no encuentro solución.
Vas y vienes cuando quieres, te paseas en mis pensamientos.
Tuve una idea, una idea que parecía lógica, una idea que me decía que yo aún te quería.



Recordando, aquí, acostada en la cama, con la cabeza llena de memorias.
Intente llorar, intente reír, intente enojarme y nada paso.
Ya no hay dolor, ya no hay rencor, ya no queda ni un poco de amor.
No me dejes caer dormida sin saber el por qué,
explícale a mi razón, dile por qué me atormentas.
Y dile a mi corazón, que no quieres que te olvide.

viernes, 16 de agosto de 2013

Palabras y miradas.

Háblame de ti, quiero saber quien eres, quiero conocerte.
Quiero perderme en tus palabras, quiero escucharte.
O mejor no digas nada, mejor quédate callado,
mejor limítate a sonreír y dejemos que el silencio nos conecte.
Así sin conocerte, así me enamoraste.
Sin palabras, solo miradas.
Por eso te dedico mis palabras, porque quiero que me dediques tu silencio.
Yo te doy poemas y tu me das miradas.

Entre trago y trago

Entre trago y trago nos quedaba solo un poco de consciencia.
Cuando sugieres que te pase el humo de el último cigarro para compartirlo, lo supe.
Dos veces y me besaste.
Me besaste, te bese, nos besamos.
Inesperado, intenso, pero no inconsciente.
Me levantaste, me tomaste, me tocaste.
Entre caricias y besos jamás abrí los ojos, tenía miedo.
Tirados en la cama, te detuviste de repente, me miraste a los ojos y dijiste: "¿Estas consciente? Porque yo no" y volviste a besarme, con fuerza, pero sin sentimiento.
Y sin más, se nos fue la noche, entre trago y trago, pero ya sin dignidad.



martes, 13 de agosto de 2013

Para Emma.

Querida Emma:



Hace tiempo que intento comunicarme contigo, el nuevo trabajo me mantiene ocupado y no he encontrado el tiempo suficiente para escribirte una carta como es debido, pero aquí estoy.
Las cosas han resultado más difíciles de lo que pensaba, el papeleo de esta oficina ya me tiene loco, aunque según mis compañeros, con el paso del tiempo me iré acostumbrando, pero yo no creo eso. 

Por fin conseguí un compañero para el apartamento, debo decir que me siento un poco relajado sabiendo que ahora solo tendré que pagar la mitad de la renta, me da menos en que pensar. Su nombre  es James, y es bastante agradable. De vez en cuando salimos juntos a algún bar a pasar el tiempo con más de nuestros amigos. Gracias a él he conocido a muchas personas y he hecho nuevas amistades. Claro, que entre toda esa gente, no he conocido a una sola chica que sea tan linda como tú.

En el tiempo que he estado lejos, he pensado mucho las cosas, he pensado más que nada en ti. Aún tengo guardada aquella foto tuya bajo mi almohada, esa foto donde sales con tu suéter rojo que tanto te gustaba.  He estado viendo las fotos que subí hace unos meses a mi facebook y me hace pensar en lo mucho que te extraño. Sigo sin creer que llevamos ya 8 meses sin vernos y se me hace aún más increíble el hecho de que cada vez hablamos menos, que cada vez son menos las cartas, que las llamadas son más cortas y que no hagamos el intento de buscar más tiempo. Me pregunto, ¿cuándo fue que nos alejamos tanto? ¿en qué momento la distancia le ganó a nuestro amor? Porque te extraño, Emma, te extraño demasiado  No quiero que te sientas presionada, se supone que nos  estábamos dando espacio, pero a mi no me sirve de nada tener espacio si no lo estoy compartiendo contigo. No quiero parecer tonto y desesperado, no quiero que sientas lastima por mi, pero el extrañarte tanto me esta matando y quiero tenerte conmigo, solos tú y yo.
Ver tus fotos solo me hace extrañarte más, me hace extrañar tu sonrisa, la forma en la que agachabas la cabeza cuando te sonrojabas, la manera en que me besabas y de como me hacías sentir. Extraño eso y todo lo que implicas como persona. Te necesito.

Me voy a limitar a decirte eso, y solo eso. No te sientas obligada a responderme, tenía la simple necesidad de decirte lo mucho que me haces falta.
Sin más, me despido, espero que las cosas para ti estén yendo mejor y que puedas continuar con tu vida sin ataduras del pasado.




Con todo mi amor, 
John.

Relato de un corazón roto.

Ahí esta él, con el cigarro entre los labios y las lagrimas cayendo por sus mejillas. 
Ahí esta, con la cara triste y vacía, con el dolor que le exprime el corazón.
Pasa la mañana, la tarde, la noche.
Uno, dos, tres cigarros y pierde la cuenta.
Ya no sabe que pensar de la vida, asomado por la venta pensando si la altura es la suficiente como para matarlo de una buena vez. No lo es.
Con una botella en mano, brinda por la vida que no tuvo, brinda por la felicidad que no tiene y brinda por ella.
¡Ella! Es ella la respuesta a todos sus problemas. No.
Ella es el problema.
"¿Dónde dejaste todo ese amor que me tenías?" le preguntó al viento y no le respondió.
Él lloró, lloró como nunca antes lo había hecho, lloró con el corazón hecho pedazos, sangrante entre sus manos, con el nombre de ella escrito en el.
Y la vida se le fue, se le escapo de repente, ya no sintió nada, el vacío lo lleno.
Muerto de amor, la vida se le fue cuando ella murió.

lunes, 12 de agosto de 2013

Don't ever change.

Tengo muchas cosas que decirte, pero las palabras no me salen cuando hablo contigo, por eso vengo y te lo escribo.

 Al pensar en ti, lo primero que me viene a la cabeza son tus ojos, y no me culpes, porque con esos ojos verdes es invetable, así como es inevitable extrañarte. A veces me gustaría volver a los viejos tiempos, a dedicarte mis poemas, mis canciónes, pero no se puede. Tengo muy claro que tu ya me olvidaste, tal vez ahora mi nombre solo sea eso para ti, un nombre, pero yo no puedo hablar de la misma manera. 
Los últimos momentos que pasamos juntos fueron los peores, te vi alejarte de mi con tanta rapidez que nisiquiera tuve tiempo de despedirme y aunque supiera desde hace tiempo que lo que paso entre nosotros estaba apunto de acabar, yo nunca quize dejarte ir.
Aquel año, aquel invierno dónde empezo todo, eso nunca lo voy a olvidar porque desde aquel momento yo supé que para mi las cosas iban a cambiar.
La amistad que tuvimos desde un principio es lo que mas voy a extrañar, porque dejando de lado todo, eramos eso, amigos y no podía pedir más.

Puedo decirte ahora, que cada día hablo menos de ti, que cada día pienso menos en tus ojos, que ya no me dueles tanto y que ya no lloro todas las noches.
Pero aún te extraño, aún te escribo.
No me molesta si jamás vas a leer esto, porque se que no lo haras, simplente lo hago para darte las gracias, para decirte que nunca quiero que cambies, que en tus ojos siempre quede algo de ese amor y ese cariño que, aunque lo escondas, muy en el fondo pude ver.

P.A.

La manera en que caminas.
Tus ojos color verde y como me miras.
Tu cabello despeinado.
Como te muerdes los labios.
Tu sonrisa, la cual odio.
El estruendo de tu risa.
Las cartas que me escribiste.
Tu amor por los gatos, tu odio hacia mi perro.
Tus malos chistes.
Tus besos.
Tus pies extraños.
Lo suave de tus manos, tus caricias.
Tu música y cuando cantas.
Cuando te enojas.
Tus enojos.
Las llamadas a las tres de la mañana.
Cuando lloras.
Cuando finges que lloras.
Los abrazos.
Otra vez tus besos.
Tu falta de romanticismo.
Cuando corres.
Tus suspiros.
Cuando dices mi nombre.
Tú.

Hablandole al espejo.

Y no me digas que no te duele.
En un momento durante el día la depresión te nubla la vista,
los ojos se te llenan de lagrimas,
el dulce sabor del metal cortandote la piel.
Y yo me pregúnto
¿Acaso estas loca?
¿De dónde viene tanto dolor y sufrimiento?
Esas sonrisa tan tuyas,
que salen cuando ves la sangre caer por tu brazo.
Nunca tendré el tiempo suficiente para terminar de conocerte
o para lamentarme el no haberte conocido realmente.
Y esque no me nigues que te duele,
porque lo veo en tus ojos.


Tus lagrimas no me mienten,
me dicen que estas sola, que tienes miedo.
Las palabras para decirte como me siento nunca me salen,
por eso vengo y te lo escribo.
No te quiero ilucionar, 
pero algún día saldras de esto.
Llamale muerte, llamale libertad,
llamale como a ti mejor te parezca.
Pero undida dentro de toda esa oscuridad
de todo corazón te digo
que espero que encuentres tu felicidad.