sábado, 23 de noviembre de 2013

Abrazos a silencios.

Dejamos ver el cuerpo como algo tan frágil, como si fuera de porcelana,
lo que no dejamos ver es el dolor y pesades que carga por dentro.
Noches de vagancia, mañanas de emociones fingidas.
Es casi enferma nuestra manera de manipular el mundo, de montar escenarios 
y llenarlos con actuaciones patéticas de la vida que queremos que los demás conozcan.
Pero... ¿qué sucede cuando hay silencio? ¿qué pasa cuando estamos solos?
Ya no hay necesidad de mascaras, ni de sonrisas falsas, ni de amores no correspondidos, ni de nada.
Solo estas tú, en un lugar oscuro y vacío donde tus lamentos no pueden ser escuchados.
Donde no te queda más que llorar a gritos, implorar abrazos a silencios y una palabra de comprensión.


Y los amigos, los familiares, los compañeros, los comprensivos, 
nadie esta para salvarte de aquella decepción que irremediablemente tenía que llegar.
Un eco de voces da vueltas en tu cabeza, palabras impronunciables que te agobian.
Son los demonios que te comen vivo, que te desgarran el alma poco a poco,
son las voces de todo lo que te mereces.
Lo lamento querido amigo acomplejado, ahora vas a vivir de esas voces por el resto de tu vida
y estas obligado a alimentarlas de miedos y sustancias.
Que la locura no te asuste, todo empieza por un pequeño pensamiento suicida,
lo que sigue es lo interesante, sangre y autodestrucción mental.

jueves, 24 de octubre de 2013

Tu chamarra verde.

Se te olvidó tu chamarra verde en mi casa, la de cintas blancas y letras azules.
También se te quedaron tus mentiras, aquel "te amo" sin amor, esta junto a la silla de los sentimientos falsos.
Los dejaste en una bolsa que dice "ilusiones rotas" donde también guardaste tu sonrisa.
Están unos guantes viejos, rotos de las puntas y con tus iniciales grabadas.
Que no se te olviden las caricias compartidas, y por supuesto, los besos robados,
pero esos los tengo guardados en un cajón, tendrás que recordarme devolvértelos. 
Si mi memoria no me falla, están unas revistas debajo de la cama, a lado de mis lagrimas.
¡Claro! que no se te olviden los "por siempre", necesito que te los lleves, 
la casa esta repleta de ellos.
Llévate mi corazón, ya no es requerido, tiene tu nombre en él,
supongo que ya no lo necesito.
De una buena vez puedes llevarte mi decepción, 
a la chica con la que estas le puede servir de algo.
Los sueños y las esperanzas las puse en una bolsa, por poco y no cabían. 
Mi amor te lo puedes llevar de pedazito por pedazito,
es demasiado, varias vueltas vas a tener que dar.
Pero que no se te olvide tu chamarra verde, la de cintas blancas y letras azules,
esa solía ser tu favorita.


lunes, 21 de octubre de 2013

Ruleta rusa.

Las luces reflejándose en tu sombra,
caminas como si nada, tranquilo, con las palabras sobrandome para describirte.
Como sí fuera tan fácil seguir respirando, pero nada me entiende.
Si lo hicieran, tal vez estarían tan enamorados de ti como yo lo estoy.
Descubro nuevas cosas sobre ti,
cosas que nadie más puede ver.
Es casi como soñar con los ángeles, con palabras no habladas,
devociones perdidas y el final acercándose.
Un final desconocido, uno que no podemos detener.
Se que estoy lista para aceptar todo lo venga, pero tengo dos condiciones.
Una eres tú, la otra es tu amor.
Solo quiero que las sonrisas no nos falten y que los momentos de felicidad no se acaben.
Vetas de amor que advierten que no puedo dejar de verte a los ojos.
¿Es eso tan difícil de entender? Pero nadie lo entiende.
Si lo hicieran, tal vez estarían tan enamorados de ti como yo lo estoy.
Te espero para poder mirar a la noche juntos,
después de que la luna oculta al sol radiante.
Perdóname por sentirme de esta manera, perdóname por no compensartelo en las tardes de lluvia.


Y que luego de una ruleta rusa de amor-odio-amor,
poco a poco me voy distrayendo de aquellas penas.
Aunque sea tan difícil de entender, me alegro.
¡Imagínate! Si lo hicieran, estarían tan enamorados de ti como yo lo estoy. 
Pero tú, ¿cómo hacerte saber?
Déjame decirte que antes solo me preocupaba el poder olvidarte.
"Espero curarme de ti en unos días. Debo dejar de fumarte, de beberte y de pensarte"
Y como Jaime Sabines intente darte una semana, y luego otra, pero nada pasó.
O a lo mejor si pasó, a lo mejor solo me encariñe.
Probablemente fue ahí cuando decidí morir de la manera más masoquista posible.
Simple, efectivo, pero lento, morirme de amor.
Y ojalá que tú me entiendas,
que estés tan enamorado de mi como yo de ti.

domingo, 20 de octubre de 2013

Fue un gusto conocerte.

El cielo se fue llenando de estrellas, la lluvia dejo de parecer triste.
¿Te digo un secreto? Fue un gusto conocerte, aunque fuera por un segundo.
O tal vez no fue un segundo, tal vez fue mucho más que eso.
Pero la vida se me pasa tan rápido, que hasta se me olvida como contar.
Mírate, como vas, cómo caminas como ángel,
no pretendas que no me enamore con esas andadas.
¡Y tu risa! Te ríes como tonto, casi sin complexiones,
porque te ríes de la vida, porque tú eres más que eso, más que todo.
Tus bailes raros, te movías por toda la habitación con los ojos cerrados y sintiéndote libre.
Ahora casi cada canción me recuerda a ti, sin la necesidad de habértelas dedicado.
Tus lunares, cómo me gusta unirlos como constelaciones.
Que extraña coincidencia, tal vez por eso me gusta pensar en ti como mi universo.


Por favor, que no me hagan hablar de tus ojos, 
que aquel verde profundo me da tanto por lo que suspirar.
Tengo que contenerme las ganas de salir corriendo a buscarte cada que pienso en ti,
si supieras el esfuerzo que tengo que hacer, 
porque más de 100 poemas he escrito por ti.
Se que el tiempo se te esta acabando, por eso vengo a escribirte, para decirte
te doy mi tiempo, te doy mis horas, te doy mi vida. Te lo debo.
Tú no me diste flores, no me dedicaste canciones, me diste mucho más que eso.
¿Te digo otro secreto? Fue más que un gusto conocerte.

viernes, 18 de octubre de 2013

Falsas sonrisas.

No se puede pensar claramente, no después de todo lo que pasó.
Escuchas llorar a tu corazón, pero reprimes las ganas de mostrárselo al mundo.
Cartas suicidas y canciones tristes que te despedazan el alma poco a poco, pedazo a pedazo,
fumando las esperanzas que ya no te quedan, ocultas tu verdad.
Verlo tan casual, me gustaría saber como es que puede aparentar tanta felicidad.
Y es que él a mi no me engaña, sus ojos me dicen otra cosa,
esta cansado, con el pensamiento de la muerte rondandole en silencio.
Camina como desahuciado por la calle, con la sonrisa falsa pero bien fingida,
porque nadie se da cuenta, absolutamente nadie. Excepto yo.
Ahogado en alcohol, así es más vulnerable.
Por eso le dedico mi poema, porque puedo escuchar a su corazón, 
reprimiendo las ganas de mostrárselo al mundo.
Que las canciones tristes le afectan, que le despedazan el alma poco a poco.
Pero el no fuma, porque sabe que no tiene esperanzas por las cuales hacerlo.
Gasta el tiempo siendo quien no quiere ser,
el maldito infeliz de cara melancólica y risas falsas.

martes, 1 de octubre de 2013

Leyes de la vida.

Primera ley de la vida:
“La persona que llega es la persona correcta”,es decir que nadie llega a nuestras vidas por casualidad, todas las personas que nos rodean, que interactúan con nosotros, están allí por algo, para hacernos aprender y avanzar en cada situación.


Segunda ley de la vida:
“Lo que sucede es la única cosa que podía haber sucedido”. Nada, pero nada, absolutamente nada de lo que nos sucede en nuestras vidas podría haber sido de otra manera. Ni siquiera el detalle más insignificante. No existe el: “si hubiera hecho tal cosa hubiera sucedido tal otra…”. No. Lo que pasó fue lo único que pudo haber pasado, y tuvo que haber sido así para que aprendamos esa lección y sigamos adelante. Todas y cada una de las situaciones que nos suceden en nuestras vidas son perfectas, aunque nuestra mente y nuestro ego se resistan y no quieran aceptarlo.


Tercera ley de la vida:
“Cualquier momento que comience es el momento correcto”.
Todo comienza en el momento indicado, ni antes, ni después. Cuando estamos preparados para que algo nuevo empiece en nuestras vidas, es allí cuando comenzará.


Cuarta ley de la vida:
“Cuando algo termina, termina”. Simplemente así. 
Si algo terminó en nuestras vidas, es para nuestra evolución, por lo tanto es mejor dejarlo, seguir adelante y avanzar ya enriquecidos con esa experiencia.







Y de todo esto hay mucho por comprender, muchas preguntas que se formulan en la mente, pero el punto de todo esto es el de respetar decisiones tomadas. Tan simple como que las casualidades no existen, lo que paso no puede ser cambiado y que las cuestiones como "y que tal si..." están de más. Que si algo empieza, es porque es el momento adecuado y si termina, es porque tenía que terminar. 
Pensar de esta manera nos hace tener un estilo de vida más ligero, pero no más fácil o simple, solamente nos ayuda a comprender mejor ciertas cosas que nos pasan diariamente y  a aceptar todo lo que venga.

lunes, 23 de septiembre de 2013

Mucho más que dos.

Y él le escribió un poema, le dijo que era su vida.
Le regalo una docena de flores, le canto sus canciones favoritas.
Y fue y le dijo a sus amigos "¡Mira que chica más hermosa!" porque él se enamoro.
No fue la luna lo que prometió, tampoco fueron las estrellas,
él le prometió su corazón.
La amo como a nadie, se veía en sus ojos.
Con la sonrisa torcida y lagrimas de felicidad,
ellos eran mucho más que dos.

Y él le escribió un poema, le dijo que la extrañaría.
Le regalo otra docena de flores, le canto sus canciones favoritas.
Y no le hablo de eso a nadie, porque no quería sentirse triste.
No hubo lunas ni estrellas que prometer,
solo el silencio les quedo.
La amo como a nadie, se veía en sus ojos.
Con la cara triste y lagrimas de dolor,
él se despidió, porque ella murió.


miércoles, 11 de septiembre de 2013

Hecatombe de dolor.

Lo que quieres y lo que haces de mi,
No hace falta más que tu sonrisa, lo demás sale sobrando.
¿Que diablos esta pasando contigo? 
¿Que diablos estas haciendo conmigo?
Es si, es no, es todo lo que tú me pidas.
Llantos hasta quedarme dormida, las canciones que no te puedo dedicar
y los poemas que no te puedo recitar.
Pero es que es todo lo que quieres, es todo eso que haces de mi.
Son mis noches frente a una pantalla, esperando respuesta a mis preguntas,
pero siempre termino aprendiendo de ilusiones.
Entonces por las noches, mi amor como somnífero, 
me hace caer rendida, por las emociones no correspondidas.
Una hecatombe de dolor, que me llena el corazón,
por que tú tienes lo que quieres y no sabes lo que haces de mi.
De repente se me quitan las ganas de seguir amándote, pero
mi conciencia no me lo permite.


Me quedan las noches, dormida, soñando que te tengo,
por que tú me tuviste desde el principio.
No te preocupes, yo no hago promesas que no pueda cumplir,
esa parte te toca a ti, que bien sabes cumplir.
Y así pasen los años y las horas, mi esperanza, 
bajo el polvo que el tiempo dejo, mi corazón va a ser para ti.

lunes, 9 de septiembre de 2013

Querido amigo.

Que irónico suena decir, que sus mejores momentos los vivió dormido,
suena mas lógico cuando digo que su vida despierto fue un desperdicio.
Suena triste pensar que su días fueron muy pocos,
pero suena mejor si digo que murió soñando.
Que fácil fue prolongar el sueño tomando un par de pastillas más de las que el doctor recomendó,
que sencillo fue no despertar nunca más. Lo difícil fue aceptar la realidad.
Pero no hay que sentirse mal, no cuando ya no podemos hacer nada.
Al final murió siendo feliz, o mejor dicho, soñando que algún día sería feliz.
Ya se acabaron los llantos, se acabaron los insomnios, se acabo el impedimento de seguir volando.


No fue suicidio, fue una vida prolongada.
No fue real, pero si un sueño perfecto.
"Las cosas ya van a estar mejor" dijo él una semana antes. Y las cosas estuvieron mejor.
No para mi, ni para sus padres, ni para nadie más, solo para él.
Ya no hubo necesidad de abrir los ojos, solo de respirar ondo, tomar 20 pastillas y seguir durmiendo.
Dulces sueños, querido amigo, te veré pronto entre nubes y sonrisas.






Para D.

viernes, 6 de septiembre de 2013

Paso el tiempo.

Paso el tiempo y no nos dio la oportunidad de alcanzarlo. Fue demasiado rápido.
En casos así, el amor nunca es suficiente, lo que nos queda solo son los corazones rotos,
los sueños perdidos, las ilusiones olvidadas, las lagrimas rodando.
Cuando las sonrisas dejaron de ser de amor y se convirtieron en nostalgia,
fue ahí, cuando el adiós se nos dejo venir corriendo.
Y paso más el tiempo, pero no pasaron los abrazos ni los besos.



Con los ojos bien secos nos toco partir de nuestro lado.
Ya no había nada que nos diera una segunda oportunidad,
ya no había esperanza, ya no había amor. Solo quedaba el rencor.
Palabras me sobran, palabras me faltan, los sentimientos me vuelan y el corazón me da vueltas.
Y es que el tiempo paso, pero el dolor permaneció.
Simplemente guardé las palabras que alguna vez me sonrojaron,
las que una vez se convirtieron en "te amo",
guardé aquellas palabras, para que el discurso no me lastimara.
Pero el tiempo paso, el tiempo no nos dejo, solo estuvo ahí, siendo lo que es,
cuando lo que nos paso fuimos solo nosotros.







"Creo que tienes razón, la culpa es de uno cuando no enamora, no de los pretextos ni del tiempo."

lunes, 2 de septiembre de 2013

La culpa es de uno.

Quizá fue una hecatombe de esperanzas, 
un derrumbe de algún modo previsto
ah, pero mi tristeza solo tuvo un sentido.
Todas mis intuiciones se asomaron
para verme sufrir
y por cierto me vieron.
Hasta aquí había hecho y rehecho
mis trayectos contigo,
hasta aquí había apostado
a inventar la verdad
pero vos encontraste la manera,
una manera tierna
y a la vez implacable
de desahuciar mi amor.
Con un solo pronostico lo quitaste
de los suburbios de tu vida posible
lo envolviste en nostalgias
lo cargaste por cuadras y cuadras
y despacito
sin que el aire nocturno lo advirtiera
ahí nomás lo dejaste
a solas con su suerte
que no es mucha.



Creo que tenés razón
la culpa es de uno cuando no enamora
y no de los pretextos
ni del tiempo.
Hace mucho muchísimo
que yo no me enfrentaba
como anoche al espejo
y fue implacable como vos
mas no fue tierno.
Ahora estoy solo
francamente
solo.
Siempre cuesta un poquito
empezar a sentirse desgraciado.
Antes de regresar
a mis lóbregos cuarteles de invierno
con los ojos bien secos
por si acaso
miro como te vas adentrando en la niebla
y empiezo a recordarte.

Mario Benedetti

martes, 27 de agosto de 2013

Quiero hablarte sobre mi.

Quiero hablarte sobre mi, sobre lo que sentí cuando te vi,
de todo aquel amor fugaz y de los sentimientos encontrados.
Vas por ahí, enamorándolos a todos, con esa sonrisa, 
que al principio amé y con el tiempo odié.
Quiero hablarte sobre mi, sobre lo que sentí cuando te conocí,
de la realidad golpeándome la cara y de la lenta decepción.
Fue eso, que poco a poco dejabas de ser quien eras,
dejabas de ser quien yo creí que eras.
¿Fueron mis expectativas demasiado altas?
¿Fuiste tú quien cambio? ¿Fuiste tú quien me olvido?
Fueron solo las excusas para el amor que se acabo.
Quiero hablarte sobre mi, sobre lo que sentí cuando te perdí,
de la tristeza y el vacío, de mi corazón roto ya frío.


lunes, 26 de agosto de 2013

Más que solo dos personas.

Caminamos lado a lado, siendo más que solo dos personas.
Porque te quiero, por ser tan impulsivo, por ser tan decidido.
Que tus ojos me curen las tristezas y que las causen por igual.
Es por todo eso que decido esperarte.
Cuéntame las horas, cuéntame los días, cuéntame contigo,
pero que no se te olvide, sobre todo eso, tenerme contigo.
No te alejes demasiado, solo lo necesario, pero no lo suficiente como para que me olvides.



Primero dame un abrazo, luego bésame en los labios, 
pero nunca se te ocurra decirme adiós.
El adiós es para los que se olvidan, 
y tú, mi adorado, tienes que prometer que no me olvidaras.

Frágil.

Sonó esa canción que me hizo sentir triste, sola, frágil.
Las sonrisas, por más que las forzara, no salían de manera honesta,
¿Y como no? Una sonrisa forzada no es real.
Y yo que quería sonreír para ti, quería que me vieras feliz,
porque soy feliz estando contigo.
Pero estoy triste, triste porque no puedo sonreír, 
porque una canción me pone triste, sola y frágil.
Dime que hacer con tantas lagrimas,
dime pronto antes de que ya no pueda llorar más,
antes de que el corazón se me exprima y no pueda sentir felicidad.
Hazme sentir alegre nuevamente, que no necesite sonreírte a las fuerzas,
que pueda amarte libremente.


domingo, 25 de agosto de 2013

Hablando con mi razón.

Recordando, aquí, acostada en la cama, con la cabeza llena de memorias.
Desde hace días que no dejo de pensarte.
He tratado de razonar el por qué, pero no encuentro solución.
Vas y vienes cuando quieres, te paseas en mis pensamientos.
Tuve una idea, una idea que parecía lógica, una idea que me decía que yo aún te quería.



Recordando, aquí, acostada en la cama, con la cabeza llena de memorias.
Intente llorar, intente reír, intente enojarme y nada paso.
Ya no hay dolor, ya no hay rencor, ya no queda ni un poco de amor.
No me dejes caer dormida sin saber el por qué,
explícale a mi razón, dile por qué me atormentas.
Y dile a mi corazón, que no quieres que te olvide.

viernes, 16 de agosto de 2013

Palabras y miradas.

Háblame de ti, quiero saber quien eres, quiero conocerte.
Quiero perderme en tus palabras, quiero escucharte.
O mejor no digas nada, mejor quédate callado,
mejor limítate a sonreír y dejemos que el silencio nos conecte.
Así sin conocerte, así me enamoraste.
Sin palabras, solo miradas.
Por eso te dedico mis palabras, porque quiero que me dediques tu silencio.
Yo te doy poemas y tu me das miradas.

Entre trago y trago

Entre trago y trago nos quedaba solo un poco de consciencia.
Cuando sugieres que te pase el humo de el último cigarro para compartirlo, lo supe.
Dos veces y me besaste.
Me besaste, te bese, nos besamos.
Inesperado, intenso, pero no inconsciente.
Me levantaste, me tomaste, me tocaste.
Entre caricias y besos jamás abrí los ojos, tenía miedo.
Tirados en la cama, te detuviste de repente, me miraste a los ojos y dijiste: "¿Estas consciente? Porque yo no" y volviste a besarme, con fuerza, pero sin sentimiento.
Y sin más, se nos fue la noche, entre trago y trago, pero ya sin dignidad.



martes, 13 de agosto de 2013

Para Emma.

Querida Emma:



Hace tiempo que intento comunicarme contigo, el nuevo trabajo me mantiene ocupado y no he encontrado el tiempo suficiente para escribirte una carta como es debido, pero aquí estoy.
Las cosas han resultado más difíciles de lo que pensaba, el papeleo de esta oficina ya me tiene loco, aunque según mis compañeros, con el paso del tiempo me iré acostumbrando, pero yo no creo eso. 

Por fin conseguí un compañero para el apartamento, debo decir que me siento un poco relajado sabiendo que ahora solo tendré que pagar la mitad de la renta, me da menos en que pensar. Su nombre  es James, y es bastante agradable. De vez en cuando salimos juntos a algún bar a pasar el tiempo con más de nuestros amigos. Gracias a él he conocido a muchas personas y he hecho nuevas amistades. Claro, que entre toda esa gente, no he conocido a una sola chica que sea tan linda como tú.

En el tiempo que he estado lejos, he pensado mucho las cosas, he pensado más que nada en ti. Aún tengo guardada aquella foto tuya bajo mi almohada, esa foto donde sales con tu suéter rojo que tanto te gustaba.  He estado viendo las fotos que subí hace unos meses a mi facebook y me hace pensar en lo mucho que te extraño. Sigo sin creer que llevamos ya 8 meses sin vernos y se me hace aún más increíble el hecho de que cada vez hablamos menos, que cada vez son menos las cartas, que las llamadas son más cortas y que no hagamos el intento de buscar más tiempo. Me pregunto, ¿cuándo fue que nos alejamos tanto? ¿en qué momento la distancia le ganó a nuestro amor? Porque te extraño, Emma, te extraño demasiado  No quiero que te sientas presionada, se supone que nos  estábamos dando espacio, pero a mi no me sirve de nada tener espacio si no lo estoy compartiendo contigo. No quiero parecer tonto y desesperado, no quiero que sientas lastima por mi, pero el extrañarte tanto me esta matando y quiero tenerte conmigo, solos tú y yo.
Ver tus fotos solo me hace extrañarte más, me hace extrañar tu sonrisa, la forma en la que agachabas la cabeza cuando te sonrojabas, la manera en que me besabas y de como me hacías sentir. Extraño eso y todo lo que implicas como persona. Te necesito.

Me voy a limitar a decirte eso, y solo eso. No te sientas obligada a responderme, tenía la simple necesidad de decirte lo mucho que me haces falta.
Sin más, me despido, espero que las cosas para ti estén yendo mejor y que puedas continuar con tu vida sin ataduras del pasado.




Con todo mi amor, 
John.

Relato de un corazón roto.

Ahí esta él, con el cigarro entre los labios y las lagrimas cayendo por sus mejillas. 
Ahí esta, con la cara triste y vacía, con el dolor que le exprime el corazón.
Pasa la mañana, la tarde, la noche.
Uno, dos, tres cigarros y pierde la cuenta.
Ya no sabe que pensar de la vida, asomado por la venta pensando si la altura es la suficiente como para matarlo de una buena vez. No lo es.
Con una botella en mano, brinda por la vida que no tuvo, brinda por la felicidad que no tiene y brinda por ella.
¡Ella! Es ella la respuesta a todos sus problemas. No.
Ella es el problema.
"¿Dónde dejaste todo ese amor que me tenías?" le preguntó al viento y no le respondió.
Él lloró, lloró como nunca antes lo había hecho, lloró con el corazón hecho pedazos, sangrante entre sus manos, con el nombre de ella escrito en el.
Y la vida se le fue, se le escapo de repente, ya no sintió nada, el vacío lo lleno.
Muerto de amor, la vida se le fue cuando ella murió.

lunes, 12 de agosto de 2013

Don't ever change.

Tengo muchas cosas que decirte, pero las palabras no me salen cuando hablo contigo, por eso vengo y te lo escribo.

 Al pensar en ti, lo primero que me viene a la cabeza son tus ojos, y no me culpes, porque con esos ojos verdes es invetable, así como es inevitable extrañarte. A veces me gustaría volver a los viejos tiempos, a dedicarte mis poemas, mis canciónes, pero no se puede. Tengo muy claro que tu ya me olvidaste, tal vez ahora mi nombre solo sea eso para ti, un nombre, pero yo no puedo hablar de la misma manera. 
Los últimos momentos que pasamos juntos fueron los peores, te vi alejarte de mi con tanta rapidez que nisiquiera tuve tiempo de despedirme y aunque supiera desde hace tiempo que lo que paso entre nosotros estaba apunto de acabar, yo nunca quize dejarte ir.
Aquel año, aquel invierno dónde empezo todo, eso nunca lo voy a olvidar porque desde aquel momento yo supé que para mi las cosas iban a cambiar.
La amistad que tuvimos desde un principio es lo que mas voy a extrañar, porque dejando de lado todo, eramos eso, amigos y no podía pedir más.

Puedo decirte ahora, que cada día hablo menos de ti, que cada día pienso menos en tus ojos, que ya no me dueles tanto y que ya no lloro todas las noches.
Pero aún te extraño, aún te escribo.
No me molesta si jamás vas a leer esto, porque se que no lo haras, simplente lo hago para darte las gracias, para decirte que nunca quiero que cambies, que en tus ojos siempre quede algo de ese amor y ese cariño que, aunque lo escondas, muy en el fondo pude ver.

P.A.

La manera en que caminas.
Tus ojos color verde y como me miras.
Tu cabello despeinado.
Como te muerdes los labios.
Tu sonrisa, la cual odio.
El estruendo de tu risa.
Las cartas que me escribiste.
Tu amor por los gatos, tu odio hacia mi perro.
Tus malos chistes.
Tus besos.
Tus pies extraños.
Lo suave de tus manos, tus caricias.
Tu música y cuando cantas.
Cuando te enojas.
Tus enojos.
Las llamadas a las tres de la mañana.
Cuando lloras.
Cuando finges que lloras.
Los abrazos.
Otra vez tus besos.
Tu falta de romanticismo.
Cuando corres.
Tus suspiros.
Cuando dices mi nombre.
Tú.

Hablandole al espejo.

Y no me digas que no te duele.
En un momento durante el día la depresión te nubla la vista,
los ojos se te llenan de lagrimas,
el dulce sabor del metal cortandote la piel.
Y yo me pregúnto
¿Acaso estas loca?
¿De dónde viene tanto dolor y sufrimiento?
Esas sonrisa tan tuyas,
que salen cuando ves la sangre caer por tu brazo.
Nunca tendré el tiempo suficiente para terminar de conocerte
o para lamentarme el no haberte conocido realmente.
Y esque no me nigues que te duele,
porque lo veo en tus ojos.


Tus lagrimas no me mienten,
me dicen que estas sola, que tienes miedo.
Las palabras para decirte como me siento nunca me salen,
por eso vengo y te lo escribo.
No te quiero ilucionar, 
pero algún día saldras de esto.
Llamale muerte, llamale libertad,
llamale como a ti mejor te parezca.
Pero undida dentro de toda esa oscuridad
de todo corazón te digo
que espero que encuentres tu felicidad.

sábado, 27 de julio de 2013

Cada mañana


Despertar y sentirte vacía.
Me gusta pensar en la muerte, sin miedo, sin dolor.
He escrito más notas suicidas de las que me gusta admitir
y es gracias a mi falta de sentimientos que no sean odio a casi todo lo que conozco.



Abro los ojos cada mañana y me doy cuenta.
La realidad no me afecta y me siento completamente aislada.
¿Realidad? ¿A qué llamamos realidad?
Los impulsos, las caídas, decepciones, miedos.
Aquí no hay amor ni felicidad.
Abro los ojos cada mañana y me siento muerta, pero estoy viva.
"Un cigarro a la vez, amiga" alguien me dijo.
Es así como me acerco lenta a la muerte.
Y que el humo de mis cigarros desaparezca con mis dudas.


Hasta nunca, mi amor.


El chico de los dulces ojos oscuros, profundos, embriagantes, que revelaban su dolor interior. Cabello igual de negro que la noche.
Caminar cauteloso, lleno de misterio.
Su voz es suave, también sus labios.
Aparece y desaparece dentro de mis pensamientos.
¿De dónde salio tanta perfección?
Sonrisas ocultas, sentimientos encontrados.


Las miradas se me escapan hacia ese ser extraño.
Y cuando él me las regresa no puedo evitar sentir emoción.
No sabía que hacer con ese sentimiento, felicidad.
Tanto tiempo protegiéndome de la debilidad de ser feliz.
Es algo que no pude ocultar por mucho tiempo.

En la mañana, desperté.
Me di cuenta, solo era un sueño.
Y que me duelan aún los ojos de tanto llorar.
¿A dónde fue aquel chico de cabello negro y ojos oscuros?
¿A dónde fue mi felicidad?

Suena estúpido.
Sufrir insomnio por un sueño.

Corazón en blanco

Tomé un suéter y salí corriendo.
Corrí y corrí y no me detuve.
Una cosa increíble de la lluvia es que me ayudo a esconder las lagrimas.
Me senté, cansada, en ese lugar donde la lluvia me ayudó a mentir.
¿Por qué llorar? ¿Por qué sentirme así de mal? No lo entiendo.
Quería arrancarme el corazón y dejar de parecer débil.
Es increíble el poder de las palabras, mas aún cuando son las que yo no puedo pronunciar.
Dan vueltas en mi cabeza, me vuelven loca.
Pobre loca, decidida a vomitar sentimientos.
¿Cómo le puedo llamar a este sentimiento? No lo se.
Prefiero dejar esas tonterías a un lado.
Prefiero sentirme sola que olvidada.
Prefiero ser la misántropa por excelencia.
Perdí la noción del tiempo junto con la poca cordura que me quedaba.
Dos horas y ocho cigarros después me levanté y volví a casa.
Con la mente y el corazón en blanco.