jueves, 24 de octubre de 2013

Tu chamarra verde.

Se te olvidó tu chamarra verde en mi casa, la de cintas blancas y letras azules.
También se te quedaron tus mentiras, aquel "te amo" sin amor, esta junto a la silla de los sentimientos falsos.
Los dejaste en una bolsa que dice "ilusiones rotas" donde también guardaste tu sonrisa.
Están unos guantes viejos, rotos de las puntas y con tus iniciales grabadas.
Que no se te olviden las caricias compartidas, y por supuesto, los besos robados,
pero esos los tengo guardados en un cajón, tendrás que recordarme devolvértelos. 
Si mi memoria no me falla, están unas revistas debajo de la cama, a lado de mis lagrimas.
¡Claro! que no se te olviden los "por siempre", necesito que te los lleves, 
la casa esta repleta de ellos.
Llévate mi corazón, ya no es requerido, tiene tu nombre en él,
supongo que ya no lo necesito.
De una buena vez puedes llevarte mi decepción, 
a la chica con la que estas le puede servir de algo.
Los sueños y las esperanzas las puse en una bolsa, por poco y no cabían. 
Mi amor te lo puedes llevar de pedazito por pedazito,
es demasiado, varias vueltas vas a tener que dar.
Pero que no se te olvide tu chamarra verde, la de cintas blancas y letras azules,
esa solía ser tu favorita.


lunes, 21 de octubre de 2013

Ruleta rusa.

Las luces reflejándose en tu sombra,
caminas como si nada, tranquilo, con las palabras sobrandome para describirte.
Como sí fuera tan fácil seguir respirando, pero nada me entiende.
Si lo hicieran, tal vez estarían tan enamorados de ti como yo lo estoy.
Descubro nuevas cosas sobre ti,
cosas que nadie más puede ver.
Es casi como soñar con los ángeles, con palabras no habladas,
devociones perdidas y el final acercándose.
Un final desconocido, uno que no podemos detener.
Se que estoy lista para aceptar todo lo venga, pero tengo dos condiciones.
Una eres tú, la otra es tu amor.
Solo quiero que las sonrisas no nos falten y que los momentos de felicidad no se acaben.
Vetas de amor que advierten que no puedo dejar de verte a los ojos.
¿Es eso tan difícil de entender? Pero nadie lo entiende.
Si lo hicieran, tal vez estarían tan enamorados de ti como yo lo estoy.
Te espero para poder mirar a la noche juntos,
después de que la luna oculta al sol radiante.
Perdóname por sentirme de esta manera, perdóname por no compensartelo en las tardes de lluvia.


Y que luego de una ruleta rusa de amor-odio-amor,
poco a poco me voy distrayendo de aquellas penas.
Aunque sea tan difícil de entender, me alegro.
¡Imagínate! Si lo hicieran, estarían tan enamorados de ti como yo lo estoy. 
Pero tú, ¿cómo hacerte saber?
Déjame decirte que antes solo me preocupaba el poder olvidarte.
"Espero curarme de ti en unos días. Debo dejar de fumarte, de beberte y de pensarte"
Y como Jaime Sabines intente darte una semana, y luego otra, pero nada pasó.
O a lo mejor si pasó, a lo mejor solo me encariñe.
Probablemente fue ahí cuando decidí morir de la manera más masoquista posible.
Simple, efectivo, pero lento, morirme de amor.
Y ojalá que tú me entiendas,
que estés tan enamorado de mi como yo de ti.

domingo, 20 de octubre de 2013

Fue un gusto conocerte.

El cielo se fue llenando de estrellas, la lluvia dejo de parecer triste.
¿Te digo un secreto? Fue un gusto conocerte, aunque fuera por un segundo.
O tal vez no fue un segundo, tal vez fue mucho más que eso.
Pero la vida se me pasa tan rápido, que hasta se me olvida como contar.
Mírate, como vas, cómo caminas como ángel,
no pretendas que no me enamore con esas andadas.
¡Y tu risa! Te ríes como tonto, casi sin complexiones,
porque te ríes de la vida, porque tú eres más que eso, más que todo.
Tus bailes raros, te movías por toda la habitación con los ojos cerrados y sintiéndote libre.
Ahora casi cada canción me recuerda a ti, sin la necesidad de habértelas dedicado.
Tus lunares, cómo me gusta unirlos como constelaciones.
Que extraña coincidencia, tal vez por eso me gusta pensar en ti como mi universo.


Por favor, que no me hagan hablar de tus ojos, 
que aquel verde profundo me da tanto por lo que suspirar.
Tengo que contenerme las ganas de salir corriendo a buscarte cada que pienso en ti,
si supieras el esfuerzo que tengo que hacer, 
porque más de 100 poemas he escrito por ti.
Se que el tiempo se te esta acabando, por eso vengo a escribirte, para decirte
te doy mi tiempo, te doy mis horas, te doy mi vida. Te lo debo.
Tú no me diste flores, no me dedicaste canciones, me diste mucho más que eso.
¿Te digo otro secreto? Fue más que un gusto conocerte.

viernes, 18 de octubre de 2013

Falsas sonrisas.

No se puede pensar claramente, no después de todo lo que pasó.
Escuchas llorar a tu corazón, pero reprimes las ganas de mostrárselo al mundo.
Cartas suicidas y canciones tristes que te despedazan el alma poco a poco, pedazo a pedazo,
fumando las esperanzas que ya no te quedan, ocultas tu verdad.
Verlo tan casual, me gustaría saber como es que puede aparentar tanta felicidad.
Y es que él a mi no me engaña, sus ojos me dicen otra cosa,
esta cansado, con el pensamiento de la muerte rondandole en silencio.
Camina como desahuciado por la calle, con la sonrisa falsa pero bien fingida,
porque nadie se da cuenta, absolutamente nadie. Excepto yo.
Ahogado en alcohol, así es más vulnerable.
Por eso le dedico mi poema, porque puedo escuchar a su corazón, 
reprimiendo las ganas de mostrárselo al mundo.
Que las canciones tristes le afectan, que le despedazan el alma poco a poco.
Pero el no fuma, porque sabe que no tiene esperanzas por las cuales hacerlo.
Gasta el tiempo siendo quien no quiere ser,
el maldito infeliz de cara melancólica y risas falsas.

martes, 1 de octubre de 2013

Leyes de la vida.

Primera ley de la vida:
“La persona que llega es la persona correcta”,es decir que nadie llega a nuestras vidas por casualidad, todas las personas que nos rodean, que interactúan con nosotros, están allí por algo, para hacernos aprender y avanzar en cada situación.


Segunda ley de la vida:
“Lo que sucede es la única cosa que podía haber sucedido”. Nada, pero nada, absolutamente nada de lo que nos sucede en nuestras vidas podría haber sido de otra manera. Ni siquiera el detalle más insignificante. No existe el: “si hubiera hecho tal cosa hubiera sucedido tal otra…”. No. Lo que pasó fue lo único que pudo haber pasado, y tuvo que haber sido así para que aprendamos esa lección y sigamos adelante. Todas y cada una de las situaciones que nos suceden en nuestras vidas son perfectas, aunque nuestra mente y nuestro ego se resistan y no quieran aceptarlo.


Tercera ley de la vida:
“Cualquier momento que comience es el momento correcto”.
Todo comienza en el momento indicado, ni antes, ni después. Cuando estamos preparados para que algo nuevo empiece en nuestras vidas, es allí cuando comenzará.


Cuarta ley de la vida:
“Cuando algo termina, termina”. Simplemente así. 
Si algo terminó en nuestras vidas, es para nuestra evolución, por lo tanto es mejor dejarlo, seguir adelante y avanzar ya enriquecidos con esa experiencia.







Y de todo esto hay mucho por comprender, muchas preguntas que se formulan en la mente, pero el punto de todo esto es el de respetar decisiones tomadas. Tan simple como que las casualidades no existen, lo que paso no puede ser cambiado y que las cuestiones como "y que tal si..." están de más. Que si algo empieza, es porque es el momento adecuado y si termina, es porque tenía que terminar. 
Pensar de esta manera nos hace tener un estilo de vida más ligero, pero no más fácil o simple, solamente nos ayuda a comprender mejor ciertas cosas que nos pasan diariamente y  a aceptar todo lo que venga.