jueves, 1 de mayo de 2014

Gracias.

Como si detener el tiempo fuera tu especialidad,
cruzando miradas contigo me quedo atrapada entre infinitos y sonrisas.
Suena grande para alguien que le tiene miedo a los fantasmas, 
lo bueno es que si te acercas a abrazarme, puedo tenerte por un rato,
tomar tus manos y explorarlas como si fueran mundos desconocidos.
Uno, dos tres pasos marco con mis dedos para llegar al centro de tu palma
y empezar a dibujar formas de felicidad eterna.
Mientras, tu te puedes quejar de lo mucho que hace cosquillas,
y yo puedo decidir ser egoísta y continuar haciéndolo de todos modos.
Porque eres alguien por quien lo daría todo,
pero igual te molestaría hasta el fin de mis días.
Esa es la mejor parte, porque se que puedo amarte honestamente.
La próxima vez que te vea, quédate conmigo a ver las estrellas,
siéntate a mi lado y regalame otra mirada infinita.
Quédate y sonríe, dame más razones para enamorarme.













(Por favor no es necesario que lean lo que sigue, es la dedicatoria y me da pena que lo lean)
Persona, muchas gracias por todo. Por inspirarme para escribirte muchos poemas, por inspirarme para escribir en especial este. Gracias por tomar todos los pedazos rotos y mantenerlos unidos con un abrazo, por favor dame más abrazos. Sonríe más de ahora en adelante para que pueda escribir más sobre ti y deja de llorar, solo si es de felicidad, así como lloré yo al escribir esto. Felicidades y gracias.