El cielo se fue llenando de estrellas, la lluvia dejo de parecer triste.
¿Te digo un secreto? Fue un gusto conocerte, aunque fuera por un segundo.
O tal vez no fue un segundo, tal vez fue mucho más que eso.
Pero la vida se me pasa tan rápido, que hasta se me olvida como contar.
Mírate, como vas, cómo caminas como ángel,
no pretendas que no me enamore con esas andadas.
¡Y tu risa! Te ríes como tonto, casi sin complexiones,
porque te ríes de la vida, porque tú eres más que eso, más que todo.
Tus bailes raros, te movías por toda la habitación con los ojos cerrados y sintiéndote libre.
Ahora casi cada canción me recuerda a ti, sin la necesidad de habértelas dedicado.
Tus lunares, cómo me gusta unirlos como constelaciones.
Que extraña coincidencia, tal vez por eso me gusta pensar en ti como mi universo.
Por favor, que no me hagan hablar de tus ojos,
que aquel verde profundo me da tanto por lo que suspirar.
Tengo que contenerme las ganas de salir corriendo a buscarte cada que pienso en ti,
si supieras el esfuerzo que tengo que hacer,
porque más de 100 poemas he escrito por ti.
Se que el tiempo se te esta acabando, por eso vengo a escribirte, para decirte
te doy mi tiempo, te doy mis horas, te doy mi vida. Te lo debo.
Tú no me diste flores, no me dedicaste canciones, me diste mucho más que eso.
¿Te digo otro secreto? Fue más que un gusto conocerte.
No hay comentarios:
Publicar un comentario