lunes, 9 de septiembre de 2013

Querido amigo.

Que irónico suena decir, que sus mejores momentos los vivió dormido,
suena mas lógico cuando digo que su vida despierto fue un desperdicio.
Suena triste pensar que su días fueron muy pocos,
pero suena mejor si digo que murió soñando.
Que fácil fue prolongar el sueño tomando un par de pastillas más de las que el doctor recomendó,
que sencillo fue no despertar nunca más. Lo difícil fue aceptar la realidad.
Pero no hay que sentirse mal, no cuando ya no podemos hacer nada.
Al final murió siendo feliz, o mejor dicho, soñando que algún día sería feliz.
Ya se acabaron los llantos, se acabaron los insomnios, se acabo el impedimento de seguir volando.


No fue suicidio, fue una vida prolongada.
No fue real, pero si un sueño perfecto.
"Las cosas ya van a estar mejor" dijo él una semana antes. Y las cosas estuvieron mejor.
No para mi, ni para sus padres, ni para nadie más, solo para él.
Ya no hubo necesidad de abrir los ojos, solo de respirar ondo, tomar 20 pastillas y seguir durmiendo.
Dulces sueños, querido amigo, te veré pronto entre nubes y sonrisas.






Para D.

No hay comentarios:

Publicar un comentario